SEMILLA AGUSTINIANA
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La palabra de Dios no pasa la mano lisonjeramente. De idéntica manera —dice—, quien no renuncia a todas sus cosas no puede ser mi discípulo. Muchos lo hicieron; se examinaron a sí mismos antes de que arreciase la persecución y renunciaron a todas las cosas del mundo y siguieron a Cristo. De ellos fueron los apóstoles, que dijeron: He aquí que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. Pero tampoco ellos dejaron grandes fortunas, puesto que eran pobres; pero se puede decir que han dejado grandes riquezas quienes han vencido todos sus deseos (Serm 301A,2).P. Juan A. Cardenas
Gómez Graterol
Cafecito Espiritual
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☕ CAFECITO ESPIRITUAL: "Bebamos de nuevo de esta fuente eucarística, que no nos encierra en una devoción privada, sino que nos envía a regar a los hermanos, a las familias, a los pobres, a quienes sufren, a quienes han perdido la esperanza. La gracia eucarística nos transforma, pero también nos convierte en protagonistas de la transformación de la historia y en signo de esperanza para quienes encontramos" (León XIV). Dios Trinidad: ¡Ilumínanos! Santifícanos, especialmente a nuestras autoridades (1 Tim 2,1-3). Hazme un instrumento de tu Amor. DIOS TE BENDIGA, GRACIA Y PAZ🤴🏻☧🕊️ ☕
RECORDAR...NUNCA OLVIDAR
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¿No lo sabes, no has oído que Yahvé es un Dios eterno, creador de los confines de la tierra? No se cansa ni se fatiga, su inteligencia es inescrutable. Da vigor al hombre cansado, acrecienta la energía del débil. Los jóvenes se cansan, se fatigan, los valientes tropiezan y vacilan, pero a los que esperan en Yahvé él les renovará el vigor; subirán como con alas de águila, correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse.
Isaías 40: 28-31
PALABRAS DEL SANTO PAPA SAN JUAN PABLO II (Mt 11, 25-30)
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"Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón" (Mt 11, 29). Quizá una sola vez el Señor Jesús nos ha llamado con sus palabras al propio corazón. Y ha puesto de relieve este único rasgo: "mansedumbre y humildad". Como si quisiera decir que sólo por este camino quiere conquistar al hombre; que quiere ser el Rey de los corazones mediante "la mansedumbre y la humildad". Todo el misterio de su reinado está expresado en estas palabras. La mansedumbre y la humildad encubren, en cierto sentido, toda la "riqueza" del Corazón del Redentor, (…) Pero también esa "mansedumbre y humildad" lo desvelan plenamente; y nos permiten conocerlo y aceptarlo mejor; lo hacen objeto de suprema admiración. Las hermosas letanías del Sagrado Corazón de Jesús están compuestas por muchas palabras semejantes, más aún, por las exclamaciones de admiración ante la riqueza del Corazón de Cristo. Meditémoslas con atención (…) Así, al final de este fundamental ciclo litúrgico de la Iglesia, que comenzó con el primer domingo de Adviento, y ha pasado por el tiempo de Navidad, luego por el de la Cuaresma, de la Resurrección hasta Pentecostés, domingo de la Santísima Trinidad y Corpus Christi, se presenta discretamente la fiesta del Corazón divino, del Sagrado Corazón de Jesús. Todo este ciclo se encierra definitivamente en Él; en el Corazón del Dios-Hombre. De Él también irradia cada año toda la vida de la Iglesia. Este Corazón es "fuente de vida y de santidad". (San Juan Pablo II - Audiencia general, 20 de junio de 1979)